En este documento se nos presenta la idea de realizar un catalogo espeleologico vasco, partiendo con uno inicial del gipuzkoano.

Cuanto tiempo a pasado y hay cosas que no avanzan…

Aquí tenéis la presentación del catalogo espeleologico que  la sección de espeleologia hace en la revista munibe de 1948 .

La innegable importancia que un buen Catálogo de cuevas y
simas, abrigos, ocultaciones y resurgencias hidrológicas, etc., tiene
para la investigación y conocimiento de temas relacionados con la
Geología, Paleontología, Prehistoria, Hidrología, Entomología, etcé-
tera, del País, ha impulsado a esta Sección de Espeleología a iniciar
la ordenada clasificación en fichas de los fenómenos espeleológicos
que encierra nuestro suelo. De momento y a modo de ensayo, nos
limitamos solamente a Guipúzcoa.
Puig y Larraz publicó en 1894 su trabajo «Cavernas y Simas de
España», meritoria relación de carácter meramente compilatorio en
que cita hasta 25 cuevas y simas guipuzcoanas. Fácilmente se comprueba
que, debido sin duda a información deficiente, al tratar de
la espeleología guipuzcoana incurrió en duplicidades y sinonimias.
Por otro lado, varias cuevas llevan tan someras indicaciones de
situación y orientación, que su determinación en el terreno es dificultosa
en extremo.
Posteriormente, aparte de las citas que Barandiarán iba acumulando,
referentes exclusivamente a temas prehistórico-mitológicos,
muy poco, a nuestro conocimiento, se ha ahondado en el tema. Caben
citar las descripciones, generalmente de segunda mano, que don Serapio

Múgica detalla en el tomo de Guipúzcoa de la Monumental
Geografía del País Vasco-Navarro.
Al comenzar ilusionados nuestra tarea tenemos muy presentes las
conclusiones a que se llegó en las lecciones de Prehistoria que dirigidas
por D. J. M. de Barandiarán se desarrollaron en el Congreso
de Oñate de 1918. En resumen: se recomendaba la «pronta formación
de un catálogo y mapa de grutas, cavernas, abrigos y demás yacimientos
prehistóricos y paleontológicos… la no publicación del catálogo
y mapa en cuanto a los yacimientos no explorados todavía
de un modo científico… y se consideraba prudente abstenerse de propagandas
inspiradas en el deseo de aumentar los descubrimientos,
pues acarrearían aquéllas el peligro de exploraciones atropelladas y
subrepticias por parte de elementos de afición ignorante o codicia
supersticiosa».
A nadie se ocultará que un Catálogo Espeleológico de la índole
del que estamos iniciando, en el que no faltan planos en planta y
corte, detalles minuciosos de situación, mención de yacimientos prehistóricos,
datos biospeológicos peculiares y otros pormenores de
alto valor científico, es un material de trabajo cuya confección debe
hacerse con la mayor circunspección y cuyo uso debe sujetarse a
rígida disciplina.
De todas maneras, su formación, dada la extensión del ámbito
geográfico que abarca, ha de ser labor de muchos. Como lo esperá-
bamos, han surgido entusiastas colaboradores que, ateniéndose a detalladas
instrucciones, van recogiendo interesantísima información,
investigando cada uno en sectores netamente delimitados. De esta
forma repartimos trabajo y no hay interferencias en la labor. Vaya
nuestro agradecimiento a don Ricardo Izaguirre (Irún), don Joaquín
Yurrita (Oyarzun), don Adolfo Leibar (Rentería), don Tomás Ormazá-
bal (Astigarraga), don Miguel Cristóbal (San Sebastián), don Manuel
Laborde (Andoáin), don Juan Arín (Ataun), don Luis Peña (Urbía),
P. Alejandro Ezcurdia (Aránzazu), don Cruz Abarrategui (BolíbarEscoriaza),
don Reyes Corcóstegui (Mondragón), don Pío Montoya
(Alegría), don Anastasio Albisu y don Pedro Berrondo (Azcoitia),
don Faustino Múgica (Eibar), don Antonio Arrillaga (Elgóibar), don
Joaquín Aróstegui (Itziar) y don Jesús Elósegui (Pasajes-Tolosa) y a
todos sus acompañantes y colaboradores, por el entusiasmo y la
eficacia de su labor.
Hacemos un llamamiento a todos aquellos socios que creen poder
colaborar en este Catálogo, a que se dirijan, bien personalmente
o bien por carta, a la Sección de Espeleología del Grupo «Aranzadi»,
que se encargará de enviarles el material e instrucciones pertinentes
para el mejor cometido de su colaboración.

Insistiremos, una vez más, en el carácter sigiloso, privado, que
debe presidir en la localización de cuevas y simas y en su subsiguiente
catalogación, pues hemos de evitar en absoluto el provocar
en gentes irresponsables y de desordenada curiosidad, peligrosos deseos
de inspección, rebusca y destrucción que pudieran malograr
interesantísimos materiales que deben llegar inviolados a quienes
con método científico sacarán luego de ellos el máximo rendimiento.

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2 Comments

  1. En 1980 en colaboración con la Sociedad de Estudios Vascos, se sientan las bases para la actualización del Catálogo Espeleológico de Gipuzkoa, entre los grupos espeleológicos de Gipuzkoa. G.E.Eibar se centra en el macizo de Izarraitz, A.M.E.T se encarga del macizo de Aizkorri exceptuando la zona del río Arbe y Kurtzeberri estudiado por el grupo Besaide ( Arrasate) y años más tarde Lokatza E.T. (Legazpi) estudia la zona de Aizkorri. G.E. Besaide se centra en el macizo de Udalaitz, y G.E.Aranzadi se centra en Aralar y otros pequeños macizos.
    El método de catalogación que seguimos cuando encontramos una cavidad, ya sea nueva ó conocida de antes es el siguiente. Primero se saca una foto de la boca para el archivo de bocas de cavidades; se sitúa en el mapa 1:5000 correspondiente y se le pinta el número que le corresponde dentro de ese mapa en la entrada. Se rellena el parte para enviar al Catálogo espeleológico de Gipuzkoa, que consta de una pequeña descripción de la cavidad, un dibujo del corte de la entrada, las coordenadas y su situación geográfica.

    A mediados de año 2001 los datos que venían siendo centralizados en la Sociedad de Ciencias Aranzadi, son publicados en la página web de dicha sociedad http://www.aranzadi-zientziak.org. e incorporados al Sistema de Información Territorial de la Diputación Foral de Gipuzkoa , sin previa comunicación a los demás grupos que componían el grupo de trabajo.
    Adjunto a dicho catalogo se publica la información sobre tipología de cavidades, y referencias adicionales sobre su topografía, geología, hidrología, bioespeleología y antropología., que viene firmado por los siguientes autores: Carlos Galan, Imanol Goikoetxea y Rafael Zubiria.
    Este catalogo viene a ser el segundo capitulo del libro publicado por los señores Carlos Galan y Francisco Etxeberria Gabilondo, titulado “Gipuzkoako Karst eta Leizezuloak”en la cual se realiza una síntesis de los trabajos realizados en Gipuzkoa siempre bajo la peculiar visión de sus autores.
    Para comprobar la objetividad de dichos trabajos basta con ojear la bibliografía y comparar las citas que se hacen sobre Ugarte Felix Maria y Galan, Carlos. El resto de datos: número de cavidades estudiadas, grado de información de cada cavidad, topografía y demás esta elaborado con el mismo grado de objetividad. Como consulta basta con analizar las publicaciones realizadas en esta revista ó el trabajo realizado por los diferentes grupos que componen la Unión Vasca de Espeleologia “ El Mundo Subterráneo en Euskalherria”.1997.
    Desde AMET queremos denunciar de nuevo hoy como un trabajo colectivo de tantos grupos y personas fue manipulado por el interés particular de unos pocos, al mismo tiempo aclarar que la información base de este catalogo lo tienen los grupos iniciales (topografías, informes de salidas, etc.) y que los grupos iniciales seguimos trabajando después de 50 años de manera sistemática localizando con GPS y actualizando las fichas iniciales.
    Finalmente informar que algunas cavidades entregadas fueron cambiadas de nombre por la arbitrariedad de Carlos Galan, con la consiguiente duplicidad y error de catalogo.

    Carlos Eraña Maiztegui (Aloña Mendi Espeleologia Taldea)

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